miércoles, 13 de julio de 2011

Me llamaste o te llamé? Ambas, quizás.



Es difícil imaginarte fuera de un plano, en blanco y negro, a media luz con tu espalda descubierta. Enfocar de pronto tu rostro, tibio, tus ojos deseosos, tus labios mojados que inspiran sensaciones de escalofríos. Blanco y negro para que nadie se pierda en tus colores más que yo, para que la cámara capte tu expresión, nuestra esencia. No sé, imagino toda esta escena caminando en la oscuridad de la ciudad, fría ya para esta hora. Y no puedo exitarme, es todo tan perfectamente filmado que el sentimiento se nos queda ahí, en ese instante, no trasciende el lente de mi imaginación, no puedo sentirte!! mi paso se acelera, necesito de ti, corro entre pilares luminosos, atravieso la neblina, me detengo en una esquina... cómo desearía que estuvieras aquí para presenciar tan bello paisaje; el vapor de las bocas de los amantes ocultos se entrelaza en un danzar infinito, uno tras otro los pequeños hilos abrazan las ramas de un árbol, la luna de fondo. Tomaré esta imagen y te la regalaré, trataré de besarte y llevar a tu mente esta revelación natural, pero a la vez sobrenatural. 


 Hago parar una micro, no sé por qué... tal vez me lleve más rápido a nuestro encuentro y mientras los cuadros pasan vuelvo a ti, a tu imagen muda de desnudez, me veo junto a ti, parece que escuchamos música, tu risa me lo dice. He sido muy egoísta, he encerrado en aquella escena toda nuestra pasión y amor, nuestra comunicación, somos solo dos, nada más puede romper nuestra barrera permeable. Ni siquiera yo logro entender con exactitud lo que decimos, transmitimos el uno al otro (He llegado al terminal, bien arriba, cercano a la cordillera. Agradezco y me bajo, pero sigo disfrutando de nosotros ¿estarás por acá?). Sólo sé que me maravillas, me encantas, tienes lo necesario para enloquecer a mi ser, todo para volar altísimo, todo para hacerme enamorar. Ahora, así que estoy desde fuera me encantas más, me veo frente tuyo y no comprendo porqué no estoy en todo tu ser acariciándote, besándote, observándote, transmitiéndote, sintiéndote, soñándote!! siento que enloquezco. En este instante, subo corriendo no sé que hora es, no siento miedo, deseo encontrarte, quiero saber qué hacemos, saber por qué no lo sé (el paisaje es azul, por mi cuerpo se deslizan ondas de vapor, hace frío afuera, pero dentro de mí todo trabaja e irrumpe en el ambiente, una toma aérea capta el instante en que mi marcha se detiene al verte) estás aquí, hermoso ser, maravilloso ser! que exquisito es abrazarte, recibir tu calor, este beso enloquecido, tiemblas, tiemblo, nos perdemos en la profundidad de nuestras miradas, no decimos nada, el silencio tan naturalmente infinito me permite sentir tus sonidos, me sonríes! la luna ilumina mi cuerpo, me observas y te pierdes en mis pechos, fríos tus dedos, me congelas (desnudos de improviso, como si la nada jugara a unirnos) te hago el amor, me haces el amor, formamos parte del todo, no somos ajenos ni extraños a la tierra, al viento, al agua, al bosque, sólo somos... respiramos hondo, me pierdo en tu sentir, miramos hacia el cielo, lo desbordamos, rompemos todo límite gravitatorio. 

            Estoy dentro, al fin estoy dentro de mí y de nuestra escena, me llamaste o te llamé? quizás ambas, sólo sé que estamos aquí, y de nuestra unión surge un tercero, que ninguno de nosotros sabía de su presencia, pues es nuestra convergencia, bajo la luz del alba expresiones cubren mi rostro en forma de agua, puros canales buscando su río y su mar (el lente solo puede ver mis ojos fijos en él). En aire te conviertes, en hilos tibios de río y evaporación atravieso la tierra y asciendo al cielo, tú, tú me acompañas y así nuestro ciclo se cumple una vez más, ya es de mañana, nadie nos ve, no yo a ti y no sé si tú a mí, espero encontrarte una vez más aquí perdido dentro de mí, de mi mente, del todo. (Fría mañana, lente empañado enfoca hacia el poniente, acercándose hacia el horizonte, perdiéndose en él, no hay final en negro, todo es luz hasta que el espectador lo decida).

lunes, 27 de junio de 2011

Hablas por los poros

Hermosa mujer de tristes ojos, ¿qué será lo que me querrás decir?
Por tu boca emanan frases que tus ojos contradicen
Tu pena y heridas irrumpen en mi ser, y deseo llorar.
Cómo quisiera madre mía acallar tus lágrimas nocturnas
Danzar junto a tu autoestima hasta el infinito de nuestro cielo
Y enfrentarte ante un espejo para que veas y disfrutes de tus bellas cualidades
Y desentierres de una vez de tu alma todo dolor y angustia
¡Bébete tu seguridad y derrámala por cada poro de tu blanca piel!
Mujer sincera, adoro tu inocencia, tus preguntas de por qué esto y esto otro
Quisiera conocer los diálogos de nuestra gestación
Aquellos que hoy siento tan míos y que en un momento tuyos fueron
Y transmitidos a través de tu cordón de amor.